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Qué ver en Venecia: una escapada por la maravillosa reina del Adriático

Muchas veces pensamos que nuestra última escapada ha sido la más auténtica y especial, difícil de superar. Acompáñanos en nuestro viaje por la ciudad de los canales e intentaremos convencerte que lo que hay que ver en Venecia tal vez supere tus espectativas.

Qué ver en Venecia: contenido

Situada al norte de Italia, en la costa del mar Adriático, encontramos una de las ciudades más bellas y peculiares del mundo. Venecia es el destino perfecto para una escapada corta, no necesitas muchos días para visitarla. 

Organiza bien tu viaje y podrás recorrer todos los rincones de esta fantástica ciudad. Si tienes pocos días para visitar tu destino, las listas son fantásticas para no dejarte ningún rincón por explorar. Así que, infórmate bien antes de salir de los lugares que vas a encontrar y ordénalos por prioridad. Un consejo, consigue un mapa de tu destino y marca los lugares que te gustaría conocer, así como la ubicación de tu alojamiento. Seguro que te será más fácil organizar tu escapada y podrás distribuir sin problemas qué ver en Venecia.

Tienes varias opciones para tu traslado del aeropuerto, Marco Polo, hasta tu alojamiento. Los autobuses que llegan hasta la plaza de Roma, los taxis acuáticos o el transporte conocido por Alilaguna. Este último parece ser la opción más interesante, ya que dispone de diferentes líneas y con precios más económicos que los taxis.

Durante tus desplazamientos por Venecia puedes utilizar los vaporettos o autobuses urbanos.

Qué ver en Venecia: la ciudad de los canales

Visitar Venecia, es sin duda muy especial, incluso puede resultar relajante. En sus laberínticas calles, sus incontables puentes,… no vas a encontrar ni un solo vehículo rodado. Ni coches, ni bicicletas, ni patinetes. Nada de nada. Y, la verdad, eso se agradece. Aunque las aglomeraciones pueden resultar incómodas, sobre todo en temporada alta, te podemos asegurar que el encanto de todo lo que hay que ver en Venecia hace que hasta la multitud desaparezca de nuestra vista.

Descubre Venecia, un ratito a pie y otro caminando

Las opciones de transporte en Venecia no están mal. Pero si no quieres pasarte los pocos días que tienes subido en una góndola, nuestra recomendación es que busques un hospedaje entre la plaza San Marco y el puente de Rialto. Así, podrás visitar casi toda la ciudad a pie, sin necesidad de coger los taxis acuáticos. Lógicamente las paradas marcarán el tiempo, pero no existen grandes distancias entre un punto y otro.

Qué ver en Venecia : 5 imprescindibles + 1

Nuestra llegada se ha realizado según teníamos previsto por lo que nos tomamos toda la tarde para familiarizarnos los alrededores del apartamento y acercarnos hasta Rialto. El primer contacto serio lo hacemos al día siguiente.

1. Plaza San Marcos

La piazza San Marcos es un punto imprescindible de lo que hay que ver en Venecia, y sobre el que gira toda nuestra escapada. No importa el tiempo que estés en la ciudad, acabarás pasando por ella en más de una ocasión.

Su construcción se inició en el siglo IX, como una pequeña área frente a la basílica. Inicialmente estaba separada del palacio Ducal. La plaza tomó su forma actual en el siglo XII, con motivo del encuentro entre el papa Alejandro III y el emperador Federico Barbarroja.

Ya en el siglo XVIII se aprovechó un cambio en la pavimentación para elevarla un metro y así minimizar las inundaciones, dado que es el punto más bajo de Venecia y por tanto lo primero que se inunda cuando sube la marea, conocido en Venecia como el acqua alta. .

La plaza de San Marcos fue el centro de los acontecimientos de la República de Venecia y, des del siglo XIX, es sede del arzobispado.

En la piazza de San Marcos encontramos los edificios más representativos de Venecia como la basílica de San Marcos, el palacio Ducal, la torre del Reloj, la Procuraduría antigua, el Ala Napoleónica, la Procuraduría nueva, la Logetta y la biblioteca Marciana.

Bajo los arcos de las Procuradurías, se esconden los comercios y restaurantes, que le dan a la plaza una vida especial. Un dato curioso, el primer establecimiento de café se abrió en el 1683.

2. Basílica de San Marcos

La basílica de San Marcos es considerada una de las catedrales más bonitas del mundo. No es de extrañar que deje atónitos a los visitantes, en ella se pueden apreciar una mezcla de diferentes estilos. La construcción de la basílica original data del siglo IX y fue levantada para albergar el cuerpo de San Marcos, robado en Alejandría, por unos mercaderes siguiendo las órdenes del mismísimo Dux.

En el siglo X, la basílica fue quemada, como consecuencia de la insurrección a la autoridad del Dux. Tendremos que esperar hasta el siglo XI para ver reconstruida la actual basílica de San Marcos. Espectacular iglesia levantada para representar el poder de la República veneciana. Esta última reconstrucción se realizó siguiendo los cánones de las basílicas de los Santos Apóstoles y de Santa Sofía en Bizancio, de ahí su estilo semioriental.

Especial interés despierta la Pala d’ Oro, retablo de oro, una obra de orfebrería bizantina, iniciada en 976 y culminada en 1345. Tras la conquista veneciana de Constantinopla se añadieron paneles. Finalizando su ampliación con el añadido de un marco dorado de estilo gótico con incrustaciones de piedras preciosas y perlas. Ampliación con la que ha llegado a nuestros días.

Sin duda, la Basílica de San Marcos es un imprescindible de lo que hay que ver en Venecia.

3. Palacio Ducal

La construcción del palacio Ducal se inició en el siglo IX. El palacio llegó a ser la sede gubernamental, dotada de salas de tribunales, residencias y prisiones. Siendo el lugar destinado a la toma de las decisiones más importantes que afectarían al funcionamiento de la floreciente República veneciana. El palacio Ducal sufrió varias intervenciones arquitectónicas fruto de varios incendios.

Su fachada exterior es, sin duda, una señorial y equilibrada obra maestra del gótico. La portada principal, conocida como la Porta della Carta, conduce a un patio interior donde se halla ubicada la escalera de los Gigantes, en donde se coronaba al Dux.

La visita al palacio es de lo más interesante, ya que, no solo podremos apreciar las obras góticas que componen la estructura del edificio sino también las que dejaron plasmadas artistas como Tintoretto, hijo de Venecia. 

Si tienes pensado visitar Venecia próximamente, estás de suerte. Hasta Enero del 2019 podrás deleitarte con una exposición dedicada exclusivamente a la obra de Tintoretto. Sin duda, un imprescindible en tu escapada a Venecia

que ver en Venecia prisión

No podemos salir del palacio Ducal sin detenernos en las mazmorras, aunque no estén construidas con la misma delicadeza que el resto del palacio. Situadas en los bajos del edificio, ver los barrotes de las celdas puede llegar a transportarte a siglos pasados. Una visita del todo recomendable ya que nos permite imaginar lo que pudo haber sido aquella época.

4. Puente de Rialto

La primera construcción del puente de Rialto, en el año 1181, fue un puente flotante móvil, sobre barcazas, para conectar las dos orillas de el gran Canal. El intenso tráfico fluvial que generaba la zona obligó a la construcción de un nuevo puente en 1250, compuesto por dos rampas que se unían en el centro con una pasarela que podía ser elevada cuando pasaban barcos altos. 

 A ambos lados del puente se pueden contemplar dos filas de pequeños comercios. Los impuestos que generaban, a pesar de ingresarse en el tesoro de la ciudad, se destinaban íntegramente al mantenimiento del puente

En el siglo XVI, se propuso la idea de reconstruir el puente, esta vez, de piedra. El actual puente de Rialto, formado por un solo arco, fue diseñado por Antonio da Ponte, y construido entre los años 1588 y 1591. El proyecto fue tan audaz, que arquitectos prestigiosos vaticinaron su hundimiento. Afortunadamente, hoy en día, sigue en pie.

Parece, a primera vista, que el puente de Rialto rompe con la tradición de construir los puentes de tipo romano basados en la estructura de arco de medio punto, a favor de una estructura de arco rebajado. Pero esto no es más que visual, dado que se trata de un arco de medio punto, con la particularidad que el agua oculta las bases. El puente de Rialto es todo un icono arquitectónico, no solo para Venecia sino para la arquitectura en general.

5. Scuola grande de San Rocco

La vida de San Roque inspira la creación de la Scuola Grande di San Rocco. Inicialmente como centro de beneficencia.

San Roque fue un peregrino nacido en Francia en el seno de una familia adinerada. Decidió deshacerse de su riqueza y dedicarse al cuidado de las personas afectadas por la peste

Debido a su devoción y dedicación, su fama se extendió rápidamente y en su nombre se fundó en Venecia una cofradía, dedicada al hospedaje de enfermos de peste. Se construyó una capilla, la actual iglesia de San Rocco, dedicada al Santo, donde se guardan sus reliquias.

La fachada de la Scuola di San Rocce es renacentista, en la que destaca su pórtico, también de estilo renacentista.

Sin lugar a dudas la Scuola es admirada, no solo por su arquitectura sobria y elegante, sino por el artista que decoró sus paredes, Tintoretto.

Tintoretto y la Scuola Grande di San Rocco

La obra salió a concurso público, y muchos fueron los artistas interesados. Una de las condiciones para su realización era la entrega de un boceto. Tintoretto, pintó directamente un trozo de la bóveda, argumentando que era la mejor forma de que valoraran su obra. Casi se vieron obligados a aceptar la propuesta. Cabe preguntarse, cómo pudo pintar sin que lo descubrieran, pero no es de extrañar ya que eran muy conocidas sus artimañas para conseguir sus objetivos.

Al margen de sus formas, no hay duda de que su obra en la Scuola es de lo más interesante. Por ello se ha ganado el nombre de la capilla sixtina de Venecia.

Un paseo por las tres salas que conforman el primer piso es suficiente para darnos cuenta del porqué de su comparación con el Vaticano. Sin duda uno de nuestros imprescindibles en la lista sobre qué ver en Venecia.

Especial atención requiere la “Crucifixión”, realizada sobre una tela de más de sesenta metros cuadrados, en donde Jacopo Comin, Tintoretto, se manifiesta en todo su esplendor. Veinticuatro años de su vida dedicó el artista en realzar las paredes de la Scuola. Otros artistas como Giorgione, Tiziano y Tiepolo, también dejaron su huella.

+1. Barrio Judío

Situado en el barrio de Cannaregio, 15 minutos a pie lo separan del puente de Rialto, encontramos el barrio judío de Venecia. No destaca por su arquitectura, ni por las obras que se puedan encontrar, pero forma parte de una de las historias más abominables que se han dado en el curso de la historia y, por ello, hemos querido incluirlo en nuestro qué ver en Venecia.

La palabra ghetto, proviene de una deformación del lenguaje del véneto, getto o gheto, y significa fundición, actividad a la que se dedicaban en la zona. El barrio judío, comúnmente conocido como geti, se fundó en el año 1516 para ubicar a la población judía y así preservar la religión católica de posibles contaminaciones religiosas. Es una isla a la que se accede por dos únicos puentes, lo que permitía cerrarlos por la noche y ser vigilados por guardias cristianos, pudiéndose considerar como el primer ghetto de la historia.

Se les permitió asentarse no sin sufrir discriminación y solo se les permitía actuar como prestamistas, comerciantes, doctores y mercaderes de telas. No fue hasta la invasión napoleónica que se abrieron las puertas para que pudieran circular libremente. La población judía llegó a superar las 4000 personas. 

En la actualidad, unos pocos centenares siguen viviendo en él. El barrio es conocido como el de los rascacielos, dada la altura de sus pisos. Se vieron obligados a construir edificios de tal altura debido al poco espacio del que disponían.

El barrio judío y la ocupación nazi

Especialmente sobrecogedoras son las imágenes que representan escenas de la ocupación nazi, donde se representan fusilamientos y deportaciones. Estas representaciones se plasman en placas colgadas en la misma plaza en donde reunían a los judíos para las sus deportaciones. Aunque no llegaron a sufrir la brutal persecución que sufrieron los judíos en otras partes de Europa. Siendo al menos 246 miembros fueron deportados a campos de concentración nazis, tal y como relata en su libro “Storia del ghetto di Venezia” el estudioso y escritor Riccardo Calimani. Visitar el barrio judío es una buena idea si eres un amante de la historia.

Y hasta aquí nuestra escapa a la ciudad de los canales, la Venecia de Tinttoreto. Si te has quedado con ganas de saber más sobre qué ver o qué hacer en Venecia, no te preocupes. Pronto podrás disfrutar de una guía completa sobre Venecia. Que, como el resto de nuestras guías, podrás descargar completamente gratis. ¡Gracias por leernos y hasta pronto!

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